La alcaldesa de Getafe Sara Hernández y el alcalde de Leganés Miguel Ángel Recuenco han mantenido un encuentro para buscar puntos de acuerdo que solucionen los problemas de accesibilidad en la calle Eduardo Torroja que delimita los términos municipales de ambas localidades.
Tras el encuentro han quedado patentes las discrepancias obre la responsabilidad en una situación que afecta cada día a vecinos de las dos ciudades y que siguen esperando la colaboración de las administraciones locales.
Desde Getafe se afirma en una nota de prensa que “el Ayuntamiento de Getafe ha demostrado técnica y jurídicamente que la responsabilidad de acondicionar la calle Eduardo Torroja recae de forma íntegra en el municipio de Leganés. Así ha quedado patente durante la reunión de trabajo mantenida este viernes en el barrio de El Bercial entre la alcaldesa, Sara Hernández, y el alcalde de Leganés, Miguel Ángel Recuenco. Un encuentro en el que se han abordado las posibles soluciones a la grave degradación de esta vía limítrofe”.
Y añade la nota que “la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, ha explicado que “los informes técnicos y urbanísticos que hemos puesto sobre la mesa son claros y certifican que la obligación de construir y mantener esa acera es exclusiva de Leganés. La ley les obliga a ello, sin embargo, nuestra prioridad absoluta es la seguridad de los vecinos que transitan a diario por allí, por lo que, aun siendo su competencia, desde Getafe estamos dispuestos a colaborar y arrimar el hombro para encontrar una solución conjunta y definitiva que permita su arreglo de manera urgente”.
La respuesta de Leganés ha llegado por parte del primer teniente de alcalde Carlos Delgado, quien ha afirmado, tras esta nota de prensa que Sara Hernández “no ha acreditado nada, todo lo contrario. El Ayuntamiento de Leganés sí y a pesar de estos desplantes y desinformaciones seguimos con la mano tendida por el bien de los vecinos de ambos municipios”.
Delgado ha añadido que “aún estamos en Leganés esperando el supuesto acuerdo que había firmado entre ambos ayuntamientos cuando Llorente quería quedar bien con la entonces secretaria general del PSM”.