La alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, ha anunciado los avances más recientes para la construcción del nuevo barrio de La Aviación, en los terrenos adquiridos al Ejército del Aire en el Acuartelamiento de Getafe (ACAR). Entre ellos, destaca la primera reunión esta misma semana del jurado, para evaluar las propuestas presentadas por equipos multidisciplinares de todo el mundo.
Hernández ha señalado que “37 propuestas es un número muy relevante, que señala la importancia de llevar a cabo una iniciativa de estas características desde cero, la creación de un nuevo barrio de promoción municipal”.
El jurado está compuesto por profesionales del Ayuntamiento de Getafe y del Colegio de Arquitectos de Madrid, que ha participado en la elaboración del Concurso Internacional. Además, también cuenta con un vecino representante del Consejo Social de la Ciudad, quienes ya en el mes de diciembre pudieron visitar las instalaciones del actual ACAR.
Una vez se tome la decisión, estas 37 propuestas se verán reducidas a solo 4, que pasarán a una segunda fase donde deberán avanzar en sus proyectos. El equipo ganador recibirá 30.000 euros y redactará el Plan Especial de Reforma Interior (PERI), el Proyecto de Urbanización y la remodelación del edificio 97, trabajos que superan 1.000.000 de euros de inversión pública y acelerarán el inicio del desarrollo del nuevo barrio.
El traslado
El Ayuntamiento de Getafe ya ha podido constatar que el Ejército del Aire ha desalojado el edificio 92, que será uno de los que se cedan a la Universidad Carlos III para su ampliación en la ciudad. Por lo que las primeras obras del nuevo barrio comenzarán por este edificio, repitiendo la fórmula de éxito de esta universidad que se fundó en la ciudad convirtiendo edificios militares en aulas universitarias.
Además, según una reunión celebrada este mes de febrero, el resto de obras que el ejército debe realizar para trasladar sus operativos, en las bases de Cuatro Vientos, Torrejón, y en el ámbito no adquirido del propio ACAR de Getafe, está previsto que comiencen este mismo verano.
El concurso plantea un ámbito de 221.000 m², donde el 65% (143.000 m²) se destinarán a uso residencial con capacidad para hasta 1.500 viviendas, garantizando un mínimo del 70% de vivienda pública, con un papel protagonista del alquiler municipal. El diseño deberá incorporar manzanas abiertas, movilidad sostenible, perspectiva de género, comercio de proximidad y dotaciones públicas, con el objetivo de construir un barrio diverso, cohesionado, accesible y preparado para las próximas generaciones.