El Ayuntamiento de Getafe ha mostrado su rechazo frontal a la construcción de la Fase 5 del vertedero de Pinto en el último Pleno municipal. En paralelo, el Gobierno Municipal ya ha enviado sus alegaciones formales al anteproyecto del nuevo vaso a la Dirección General de Transición Energética y Economía Circular, exigiendo a la Comunidad de Madrid que paralice esta ampliación y apueste por la descentralización en la gestión de la Mancomunidad del Sur.

El concejal de Transición Ecológica y Medio Ambiente, Jesús Pérez, ha sido contundente al respecto: “Es inadmisible la propuesta de ampliación que pretende la Comunidad de Madrid. Quieren enterrar los residuos y su incompetencia los próximos veinte años. Les pedimos que hagan su trabajo, cumplan la normativa europea, y dejen de contaminar el sur de la región”.

La Fase 4 de este macrovertedero, que abarca 148 hectáreas y opera desde 1986, iba a ser la última. Este era el compromiso consensuado con todos los municipios bajo la anterior presidencia de la Mancomunidad, que ya trabajaba para descentralizar los residuos con una nueva instalación en la zona este. Sin embargo, la memoria ambiental revela el proyecto de ejecución de la Fase 5, un nuevo vaso con capacidad para 20 millones de metros cúbicos para otros 20 años.

Getafe denuncia que no tiene ningún sentido que una sola instalación, ubicada en una zona que afecta directamente a Pinto, Getafe y San Martín de la Vega, siga siendo el único receptor de la basura generada por 71 municipios, asumiendo los residuos de localidades tan alejadas como Las Rozas o Torrelodones. Esta dependencia absoluta del modelo de vertedero genera impactos ambientales severos, como concentraciones estratosféricas de metano.

El Gobierno Municipal recuerda además la falta de transparencia en este proceso. En marzo de 2024, cuando la Comunidad de Madrid rebajó la protección del Parque Regional del Sureste a través de la Ley de Economía Circular, Getafe ya se posicionó en contra de una posible ampliación. Ante las dudas, la presidencia de la Mancomunidad justificó que esos terrenos se destinarían a una planta de recuperación y reciclaje, una promesa que el actual proyecto de vertido ha demostrado ser falsa.

Getafe denuncia que todo este esfuerzo municipal requiere del compromiso imprescindible de la Comunidad de Madrid, exigiendo una planificación estratégica a nivel territorial que adapte la gestión a la normativa europea y deje de tratar al sur de la región como el gran macrovertedero madrileño.